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Deporte

Caminar en casa, un ejercicio para la esclerosis múltiple

 

27/04/2020     Comentar
Caminar en casa, un ejercicio para la esclerosis múltiple

Los beneficios de hacer ejercicio con esclerosis múltiple son numerosos. La práctica de caminar de forma repetida puede ayudar a reforzar los circuitos neuronales que contribuyen al control de la marcha y el equilibrio.

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad inflamatoria, desmielinizante y neurodegenerativa del sistema nervioso central de carácter progresivo y curso fluctuante con prevalencia alta en adultos jóvenes. Sus síntomas varían dependiendo de la localización y la extensión de estos focos desmielinizantes.

Esta pérdida de mielina se asocia con una serie de síntomas muy frecuentes, como son la espasticidad, la debilidad y la fatiga, que a su vez dificultan los movimientos y provocan alteraciones en la marcha.

 

Consecuencias de la falta de ejercicio sobre la salud

Estos síntomas provocan que la realización de cualquier actividad suponga un sobreesfuerzo para las personas con EM, lo que podría explicar que estas personas sean menos activas físicamente en comparación con la población sana.

En la población general, existe una serie de problemas secundarios asociados a esta falta de actividad como son:

Entre las personas con EM, a estas complicaciones se añadiría la aparición de debilidad por desuso, que es bastante común entre ellas.

Cualquier actividad supone un sobreesfuerzo para las personas con EM, lo que podría explicar que estas personas sean menos activas físicamente 

 

La marcha como tratamiento rehabilitador para la esclerosis múltiple

Varios estudios señalan el papel beneficioso de la actividad física, ya sea en forma de entrenamiento aeróbico o de resistencia, tanto para los síntomas de la EM como para la salud emocional, el estado emocional y la calidad de vida.

Para conseguir instaurar una rutina de ejercicio efectiva, es importante contar con diferentes opciones para mejorar el nivel de actividad física. Estas tienen que ser suficientemente atractivas, variadas y prácticas para las personas con EM como para garantizar su adhesión.

Una de las opciones es el entrenamiento de la marcha en cinta rodante, que diversos estudios mencionan como tratamiento rehabilitador, ya que la práctica repetida de caminar refuerza los circuitos neuronales que contribuyen al control de la marcha y el equilibrio.

La práctica repetida de caminar refuerza los circuitos neuronales que contribuyen al control de la marcha y el equilibrio

La cinta tiene la ventaja de permitir una velocidad constante, por lo que la intensidad del ejercicio también es constante. Además, se evita tener obstáculos y permite apoyarse con los brazos.

Esto implica una marcha segura, que permite concentrarse mejor en la rehabilitación, poniendo el foco en mejorar el alineamiento del cuerpo, aumentar la estabilidad y conseguir patrones de movimiento normales, reentrenando así la longitud del paso, el juego talón-punta y la disminución de la base de sustentación.

 

Pautas para un ejercicio adecuado

El programa de entrenamiento deberá ser revisado por un fisioterapeuta para garantizar la seguridad de la persona durante el ejercicio,revisando parámetros como su frecuencia cardíaca.

Además, el fisioterapeuta podrá detectar si el ejercicio que se quiere hacer es el adecuado o, en caso contrario, adaptar el programa de entrenamiento a las necesidades de cada persona, para evitar un esfuerzo excesivo que pueda empeorar cualquier síntoma de la enfermedad.

El fisioterapeuta podrá detectar si el ejercicio que se quiere hacer es el adecuado o, en caso contrario, adaptar el programa de entrenamiento a las necesidades de cada persona

Algunos consejos prácticos para que la aplicación de esta terapia no suponga un riesgo para la persona diagnosticada de EM son:

Se recomienda un entrenamiento de la marcha en cinta rodante que:

  • Alcance gradualmente un tiempo máximo de 30 minutos
  • Con una inclinación inicial de la cinta de 0º 
  • A una velocidad determinada por el sujeto y que le permita mantener un ritmo de marcha confortable

Se puede aumentar la velocidad y la inclinación según la propia tolerancia y las indicaciones del fisioterapeuta. Para poder conseguir los beneficios de este ejercicio, se recomienda que la frecuencia de entrenamiento sea de 3 a 5 días por semana.

Para conseguir los beneficios de este ejercicio, se recomienda que la frecuencia de entrenamiento sea de 3 a 5 días por semana 

Con la valoración por parte el fisioterapeuta y teniendo en cuenta las recomendaciones, utilizar la cinta rodante como herramienta de terapia en casa puede ser una opción atractiva para la persona por la comodidad que ello supone.

 

Autora: Glòria Yaya Tur, Fisioterapeuta. Número de colegiada 2419

 

Bibliografía

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