Observatorio Esclerosis Múltiple

Idioma:CA ES

Pautas para cuidarte

Evitar caídas con esclerosis múltiple

 

MS Can Do - 09/03/2016     Comentar
evitar caídas

Las caídas son un problema común entre las personas con EM y, dadas las consecuencias que suponen para los afectados, los cuidadores y los familiares, es necesario tomar consciencia y actuar con prevención para evitar el empeoramiento y la disminución en el nivel de autonomía y calidad de vida.

Un informe publicado en invierno de 2014 en el International Journal of MS Care indica que aproximadamente un 70% de las personas mayores afectadas de EM sufre problemas moderados o graves de equilibrio; según se extrae, a un año vista, un 60% de los individuos de este grupo poblacional sufrirán alguna caída. Por este motivo es importante reducir su frecuencia y estar preparado en caso de sufrir alguna. Los principales factores de riesgo que pueden influir en una caída son:

  • Fatiga. Es el síntoma más habitual de los afectados de EM y uno de los más difíciles de tratar. Según Kalb, Holland and Giesser (2007), entre un 75% y un 90% de los afectados de EM sufren fatiga, y un 50% afirman que tiene incidencia en su vida diaria. Es necesario saber gestionarla y una buena manera de hacerlo es realizando ejercicio físico regularmente para mejorar la resistencia, la fuerza y la flexibilidad. Por otro lado, saber en qué momento del día nos sentimos más fatigados, priorizar la realización de actividades diarias… y tener una buena organización en casa puede ayudar a prevenir una caída. Se recomienda también hacer sentados determinadas actividades de riesgo.
  • Problemas motores: debilidad muscular, espasticidad… Pueden afectar en la forma de andar y en la estabilidad de la marcha. Hay que potenciar la fuerza de los músculos y disminuir el nivel de espasticidad. Es recomendable utilizar productos de soporte, como, por ejemplo, bastones o caminadores; disminuyen la inseguridad y, por tanto, el riesgo de caída.
  • Problemas de visión: la neuritis óptica (inflamación del nervio óptico), la pérdida de visión, la visión doble, son trastornos habituales de las personas afectadas de EM, provocando un aumento de la inseguridad para desplazarse por el entorno. Si es necesario salir a la calle, se recomienda seguir siempre la misma ruta y evitar superficies irregulares. En casa, procurar tener buena iluminación, incrementar los contrastes y mantener zonas de paso libres de objetos.
  • Déficits sensoriales y déficits vestibulares. Cuando nuestras extremidades presenten problemas de sensibilidad o dificultades en el mantenimiento del equilibrio, hay un aumento del riesgo de sufrir una caída. Entrenando, aplicando estrategias compensatorias o a través de la adaptación del entorno, podemos mejorar la seguridad en nuestra movilidad. Por ejemplo, cuando existen problemas de apreciación de espacios, se recomienda moverse por sitios luminosos y ordenados y evitar las multitudes.
  • Problemas cognitivos o psicológicos: la disminución de la atención, las dificultades en la planificación, la disminución en la consciencia del déficit, la impulsividad… pueden influir en la falta de previsión o en la capacidad para detectar peligros y/o posibles riesgos que podrían provocar caídas.
  • Medicación: Cada persona responde de distinta forma a la medicación y puede tener diferentes efectos secundarios. Es necesario tener en cuenta que hay medicación que puede provocar una pérdida del equilibrio, fatiga o falta de concentración. Se recomienda hablar con el médico o el farmacéutico de confianza para saber qué medicamentos pueden comportar riesgo de caída.

Por otro lado, es importante considerar otros factores de riesgo como las relaciones con el entorno físico, la vivienda y/o el uso de transporte/vehículo, por ejemplo, a la hora de entrar y salir del coche, o utilizar el autobús.

Consejos para casa: Ordenar las vías de paso, deshacerse de alfombras rugosas, utilizar equipamiento adaptado en el baño, instalar barandillas allí donde haya escalones o escaleras e iluminar bien las habitaciones. Hay profesionales especializados, como el terapeuta ocupacional, que pueden ayudar a adaptar la casa para una vida cotidiana más sencilla, segura e independiente.

Consejos para la calle: la multitud, el tráfico, el suelo irregular... Es recomendable seguir siempre el mismo recorrido, ir de compras en horas de menos afluencia de público; además, por ejemplo, cuando se quiera quedar con alguien, es importante salir de casa con tiempo suficiente y no ir con prisas. También se sugiere valorar las posibilidades de utilizar productos de soporte exteriores, como un bastón.

Pese a la prevención, una persona con EM mantiene la posibilidad de riesgo de caída, por tanto, es necesario estar preparado para reducir las consecuencias de la caída y disponer de estrategias y técnicas para aprender a caerse o saber levantarse.

Por otro lado, también es recomendable saber a quién dirigirse si se necesita ayuda o tener un plan de emergencia personal. Además, es importante que los familiares o los amigos sepan cuáles son las actividades de la vida diaria de la persona con EM que impliquen mayor riesgo de caída o que requieran mayor nivel de asistencia, para así poder ayudar en caso de necesidad.

Igualmente, cabe tener presentes los sistemas de alarma, por ejemplo, si está solo, es imprescindible que disponga de un móvil, que tenga los números importantes programados o escritos en un lugar visible como, por ejemplo, en la cocina o en la zona de trabajo y que resulte más fácil pedir ayuda. También es importante saber cuáles son los servicios de emergencia disponibles en la zona. Incluso hay aplicaciones de móvil y dispositivos que sirven para alertar a los servicios médicos.

En cualquier caso, para diseñar un buen plan de emergencia, antes hace falta establecer los recursos disponibles, por ejemplo, en caso de caída en casa, ¿a quién hay que llamar? ¿hay vecinos que puedan ayudar o alguien de confianza que disponga de llaves para entrar en casa?

Es recomendable adoptar una actitud de prevención ante el riesgo de caída, ya que las consecuencias podrían afectar gravemente a la calidad de vida del afectado y de la familia.

Finalmente, ante una caída, se recomienda mantener la calma, seguir las pautas recomendadas por los profesionales especializados (los terapeutas ocupacionales o los fisioterapeutas) tanto a nivel de medidas preventivas, como de actuaciones y el plan de emergencia. Una vez solucionada la situación, hay que valorar las posibles causas, los riesgos y las consecuencias que ha habido para evitar que en otras ocasiones se repita la caída.

  • Valora este contenido: 

0 comentarios

Acepto la política de privacidad del Observatorio y cedo mis datos personales para recibir más información