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Pautas para cuidarte

La importancia de una buena salud dental si se sufre esclerosis múltiple

 

National MS Society - 11/11/2014     Comentar

En muchas ocasiones, sufrir una enfermedad crónica como la esclerosis múltiple supone dejar de lado aspectos de la salud y bienestar generales para ocuparse exclusivamente del tratamiento y atención de la afección primordial. Uno de estos casos puede ser la salud dental, que además puede repercutir en algunos síntomas de la EM. A continuación, se exponen una serie de recomendaciones para mantener una dentadura y boca sanas, además de consejos para compaginar el cuidado dental con los obstáculos que implica la enfermedad.

Mantener una buena higiene bucal es fundamental por diversas razones: es necesaria para una digestión y nutrición adecuadas, para evitar infecciones y para poder disfrutar de la comida y las actividades sociales. En el caso de la esclerosis múltiple, mantener unos dientes y encías saludables es aún más importante, ya que las infecciones pueden provocar que algunos síntomas de la enfermedad empeoren.

Una rutina recomendable para prevenir cualquier problema dental es la siguiente:

  • Lavarse los dientes un mínimo dos veces al día: después de desayunar y antes de irse a dormir.
  • Utilizar pasta de dientes que contenga fluoruro.
  • Utilizar hilo dental cada día.
  • Cepillarse la lengua diariamente (con el cepillo de dientes o con un cepillo de lengua).
  • Cambiar de cepillo de dientes, al menos, cada 3 o 4 meses.
  • Seguir una dieta saludable y equilibrada, sin excederse con los dulces.
  • Visitar de forma regular el dentista, en general, cada 6 meses.
  • Acudir inmediatamente a la consulta si las encías sangran, los dientes o la mandíbula duelen, o si se sufre sensibilidad dental.

Algunos síntomas de la EM pueden entorpecer muchas de estas actividades, fundamentales para el cuidado adecuado de los dientes y las encías. Especialmente, la espasticidad, la falta de movilidad, los temblores, la fatiga, el dolor facial y los cambios sensoriales en las manos pueden significar verdaderos obstáculos para poderse lavar los dientes correctamente. De todas formas, algunos consejos y dispositivos pueden ser de gran ayuda para superar los inconvenientes generados por la enfermedad:

  • Utilizar cepillos de dientes eléctricos o/y con mangos reforzados y dispositivos de uso de hilo dental. Un remedio que puede ser muy útil para sujetar el utensilio sin problemas es cortar una pequeña ranura en los lados de una pelota de tenis y poner allí el mango del cepillo de dientes.
  • Para controlar los temblores se puede utilizar un guante con peso durante el cepillado.
  • Para combatir la fatiga, puede ser recomendable lavarse los dientes y utilizar el hilo dental sentados y no de pie y utilizar un cepillo eléctrico.
  • También, para que la fatiga no afecte a la higiene bucal, el hilo dental puede utilizarse por la mañana y no por la noche, cuando normalmente se está mucho más cansado. De todas formas, es aconsejable usarlo antes de irse a dormir, así que una buena opción es utilizarlo en la cama.
  • Si se necesita ayuda para estas actividades, se puede pedir a un miembro de la familia o a un asistente.

También se debe tener en cuenta que algunos tratamientos farmacológicos para la EM pueden provocar que la boca se reseque, un inconveniente importante ya que la saliva es esencial para ayudar a limpiar la boca y los dientes; por tanto, una boca seca puede hacer que las bacterias se acumulen y también entorpecer la masticación. Para evitarlo, es aconsejable beber mucha agua y bebidas sin azúcar y no consumir cafeína, tabaco o alcohol; también puede ser muy útil tomar un sorbito de limón o caramelos sin azúcar, utilizar un humidificador por la noche o consultar a un especialista sobre productos especiales para combatir este problema. La saliva artificial puede ayudar también a minimizar este síntoma.

Muchas personas con esclerosis múltiple, además, dejan de lado el cuidado de los dientes porque focalizan toda la atención en la enfermedad. Este aspecto, sumado a la dificultad que algunos síntomas de la EM suponen para acudir al dentista (como la fatiga o los problemas de movilidad), hace que muchas veces no se otorgue la importancia necesaria a la salud bucal y no se visite el dentista de forma regular.

Las revisiones bucales son muy importantes y servirán para que el especialista observe y evalúe el estado de los dientes, encías, lengua y garganta; desde comprobar que no se tienen caries o se sufre la enfermedad de las encías (enfermedad periodontal) hasta realizar una limpieza bucal, un examen para detectar cáncer oral, radiografías de los dientes para localizar daños u observar la forma de cerrar la mandíbula, etc.

Si los síntomas de la EM dificultan el hecho de acudir a la consulta del dentista, se pueden seguir una serie de recomendaciones para que no supongan ningún impedimento. En primer lugar, la persona con EM debe asegurarse de que la consulta del dentista cumple con sus necesidades, tanto de accesibilidad como otras especiales. También es muy importante saber si la silla dental es accesible para cada caso, especialmente si el afectado utiliza la silla de ruedas. Para combatir la fatiga, siempre se tiene que intentar disponer de tiempo para reposar antes y después de la consulta, y programar las visitas en los momentos del día en los que se esté más descansado.

Acceso al documento original:

The Basic Facts. Dental Health. National Multiple Sclerosis Society, 2005 [accés: 25 de juny de 2014]. http://www.nationalmssociety.org/ Disponible a: http://www.nationalmssociety.org/NationalMSSociety/media/MSNationalFiles/Brochures/Brochure-Dental-Health.pdf

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